
La condición natural del ser humano es esperar, esperar siempre de los demás y muchas veces sin dar. Como es al contrario, se da sin esperar, pero no se debe esperar sin antes dar.
A todo esto, muchas veces cometemos, tal vez la palabra correcta seria el error, de esperar actitudes, gestos, reacciones, de esas personas que hemos “admitido” como nuestras. Y es que llegamos a creer que porque nos entregramos, en el trabajo, en el hogar, en los hijos, las parejas, los demás nos van a responder con la misma moneda. Hay que aprender que no todo el mundo tiene el mismo nivel de compromiso, aun con las mismas cosas y situaciones.
Pero todo esto es parte de nuestro crecimiento personal, es que se nos ha ensenado a siempre esperar, “porque en la espera esta la recompensa” si, bien gracias. Y nadie dice cuando esperamos en balde.
Ya es hora de dejar de esperar y ACTUAR. Tomar el toro por los cuernos y hacer las cosas nosotros mismos. No esperar de nadie, al final los mas beneficiados seremos nosotros.
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